Ofuda Gakuen : Rebirth
September 10, 2010, 07:52:34 AM *
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News: Nos acercamos a la recta final del foro. Poneos las pilas...
 
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Author Topic: "Arcadas de puro dolor..." [día 17, Mediodia] [CERRADO]  (Read 127 times)
Danna Eleazar
Alumno

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« on: January 27, 2010, 08:10:45 PM »

Tendría que comer algo... Llevaba casi un día y medio sin comer, y aunque era obvio que su estómago no se quejaba, su cuerpo si lo hacía... Se encontraba débil y el mero olor de la comida le daba nauseas, pero no podía seguir así...

Así que se dispuso a ir a la enfermería, para pedir algún consejo acerca de cómo asentar el estómago, o bien que le dieran algo ligero... Cuando tenía nauseas solía tomar un jarabe llamado primperám, que ayudaba a sentar el estómago...

No sabía mucho de medicamentos, pero siempre había recordado aquel jarabe, por que el nombre era curioso e incluso divertido... Sin embargo, en aquel momento, aquello no le pareció mas que una chiquillada...

Llamó con educación a la puerta con un par de leves toques... Luego abrió y entró con educación, saludando al equipo médico pertinente, con una leve inclinación... Le hubiera gustado hacer un saludo mas formal, pero en su estado actual no mantenía muy bien el equilibrio..y tenía miedo a caerse y que le fallaran las fuerzas...

Estaba a punto formular su petición cuando su mirada se dirigió a una de las camillas, donde reposaba un enorme hombre de melena pelirroja, sus ojos se abrieron por el momentáneo descubrimiento, y su boca se entreabrió, dejando paso a una expresión preocupada y profundamente sorprendida...

Comenzó a andar hacia la camilla, trastabillando un par de veces, como si en un momento dado le trastabillaran los pies... y cuando llegó al nivel del hombre, se quedó observando... En su interior hubiera deseado que sus ojos la engañaran... Pero desde luego no era así... Él estaba tendido en una cama, aparentemente herido... Ni siquiera... no recordaba haberle visto, ni haberle buscado para saber si estaba bien...

Una punzada de dolor en el estómago la hizo doblarse hacia delante, sujetándose el vientre con la mano derecha, mientras con la izquierda se apoyaba ligeramente en la cama...Lo último que necesitaba era sentirse aún mas culpable, pero no podía evitarlo... Ella siempre había sido así... así fue como Dios la hizo...

Dios... ese al que ahora sentía tan lejano y desconocido...

Miró al pelirrojo y se le humedecieron los ojos, haciendo que un par de lágrimas resbalaran por sus mejillas, desconociendo si serían por la culpabilidad... o por el tremendo dolor que ahora atenazaba su estómago...
« Last Edit: May 19, 2010, 10:37:49 PM by Director Tetsuhara » Logged

Lionheart Skrimir
Alumno

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The Lion King

obiwanted43@hotmail.com
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« Reply #1 on: February 06, 2010, 07:33:16 PM »

El león llevaba al menos un día entero tumbado en esa cama, que recordase, desde que lo habían herido. 

Era cierto que no era lo que quería hacer, ni lo que consideraba correcto, pero sus heridas no se curarían bien si no reposaba, por más que le jodiese: Y, por una vez, en aquella camilla, tenía tiempo para pensar... Había sido un gilipollas redomado, ¿a quién cojones se le ocurría dejar pasar una oportunidad como esa para salvar a una cría que ni siquiera sabía si estaba bien? Desde luego, no estaba en la enfermería, y no había acudido a verle, así que lo más probable era que se hubiese olvidado de él o estuviese muerta, ninguno de los dos prospectos era agradable, en absoluto.  También era posible que, como una ratilla asustada, se hubiese quedado encogida en su cuarto con demasiado miedo para salir siquiera a la enfermería.

En cualquier caso, la razón de que se quedase allí era en parte esa: No sólo tenía que recuperarse, también se había prometido a sí mismo que no pensaba irse de allí hasta saber lo que fuese de esa chica. Ni siquiera sabía su nombre.  Menuda mierda...

Cuando alguien se acercó a él, lo que pudo captar con su sentido del olfato, su cuerpo se activó: Estuvo a punto de extender un brazo de golpe y cerrar la enorme mano en torno al cuello de quien quiera que fuese esa persona, pero un olor familiar lo disuadió de hacerlo. En su lugar, sus ojos se abrieron y miraron hacia el lugar de donde provenía el olor, cuando su voz, algo más tranquila y debilitada, habló.


- ¿Pelirroja?


¿Qué leches hacía allí ella?
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"El león siempre paga sus deudas" -Skrimir Lionheart
Danna Eleazar
Alumno

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« Reply #2 on: February 09, 2010, 03:17:19 PM »

La pelirroja tuvo que darse prisa en secar sus lágrimas con sus manos y en respirar en profundidad para calmarse... Sabía que al joven pelirrojo nunca le había gustado ver a las mujeres llorando, de modo que por algún motivo se decidió a no hacerle pasar ese mal trago... Ya se sentía, sin aparente motivo, bastante culpable...

Por que era evidente que todos aquellos hombres de negro no habrían venido solo por ella, aún en el caso de que fuera a ella a quien buscaran...su estómago se calmó, pero tuvo que reprimir un par de arcadas... no había de qué preocuparse, teniendo en cuenta que llevaba casi un dia y medio sin poder comer nada, con lo que su estómago no tenía nada que expulsar...

Pero la intención de su estómago seguía siendo la misma...

Cuando al fin pudo relajarse, después de haber cubierto con su mano su boca, para disimular aquellas sacudidas, y de haberse apoyado sobre la cama, su dolor había disminuido permitiéndola por fin articular palabra...

-Soy yo Lionheart...- dijo con suavidad, manteniendo la compostura...

No sabía por qué le había llamado por su nombre, pero supuso que al muchcahco pelirrojo no le importaría...

Tomó una silla cercana y la acercó a la cama, para poder sentarse sobre ella, aunque prácticamente se dejó caer, con cansancio, respirando entrecortadamente, y por fin aparentemente sosegada... Cuando estuvo finalmente lo suficientemente tranquila como para dirigirse al muchacho le miró con una sonrisa cansada, pero que aún mostraba en su rostro una mirada maternal, omitiendo para no preocupar al muchacho sus punzadas de dolor o las náuseas que sentía...

-¿Que tal te encuentras?...- pregunté con interés, mientras le posaba una de mis manos enguantada sobre la suya, enomre y cálida...

Estaba en la enfermería, y a juzgar por su tranquilo estado no se trataría de algo leve...
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